Partió hacia Moscú el vuelo que traerá al país las primeras dosis de la Sputnik V

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La aeronave despegó a las 19.57 desde el aeropuerto de Ezeiza. El viaje, que traerá las primeras 300 mil dosis de la Sputnik V, será directo y demandará alrededor de 16 horas. El avión Airbus 330-200, está especialmente modificado en su interior para el transporte de las vacunas.

El avión de Aerolíneas Argentinas que transportará las primeras 300 mil dosis de la vacuna Sputnik V desde Moscú a Argentina partió hoy del aeropuerto de Ezeiza y, según lo previsto, estará de regreso el jueves antes del mediodía, indicaron a Télam fuentes oficiales.

El vuelo despegó a las 19.57 con el objetivo de trasladar las dosis de la vacuna con las que el Gobierno nacional prevé comenzar a inmunizar contra el coronavirus.

La ceremonia de despegue estuvo encabezada por el ministro de Transporte, Mario Meoni, y el presidente de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani.

El periplo durará en total unas 40 horas, incluidas las cuatro durante las cuales el avión permanecerá en el aeropuerto de Moscú, mientras se realiza la carga de las dosis, indicaron fuentes de Aerolíneas Argentinas.

“Las 300 mil dosis vendrán en la bodega del avión, en unos separajes que se llaman ‘termobox’, fabricados por DHL que mantienen la temperatura en 18 grados bajo cero, que es la que necesita la vacuna”, explicaron los voceros.

Ese procedimiento “mantiene en esa temperatura las vacunas durante el viaje y un tiempo más, por alrededor de 72 horas con esa refrigeración”, agregaron las fuentes.

El vuelo

De acuerdo con lo informado, el avión Airbus 330-200, especialmente modificado en su interior para el transporte de las vacunas, partió con una tripulación compuesta por cuatro comandantes, cuatro copilotos y dos de “backup”, además de otros tripulantes de cabina y técnicos.

En el mismo vuelo que traerá las vacunas está previsto que regresen al país los integrantes de la comitiva del Ministerio de Salud, encabezada por la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, la asesora presidencial Cecilia Nicolini y representantes de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), que se encuentran desde la semana pasada en Moscú como parte de las gestiones por la vacuna.

El vuelo a Moscú será directo y en calidad de lo que se denomina “ferry”, es decir, cuando la aeronave viaja vacía, solo con su tripulación de cabina e incluso técnicos de mantenimiento y de carga, según el caso.

Un vuelo en ferry puede ser utilizado para realizar traslados humanitarios, repatriación de ciudadanos, para cambio de un aeropuerto a otro para cumplir un itinerario, por desvío de la aeronave, para suplir cancelaciones, para la devolución al dueño de la aeronave o, como en este caso, para ir en busca de una carga específica.

El tripulante de cabina Gabriel Retes, quien forma parte del vuelo, indicó que “se trata de una operación complicada, con muchos factores y que fue cambiando a lo largo de los días”.

Entre estas complicaciones, el tripulante de cabina mencionó desde la “parte técnica” hasta la “meteorología, las cargas, las rutas y los permisos de tránsito aéreo”.

Retes indicó, en declaraciones a radio La Red, que en esta ocasión “por pedido de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y en colaboración con los sindicatos”, la misma tripulación hará los dos vuelos, tanto el de ida como el de vuelta, cuando en circunstancias normales debería haberse programado un cambio de tripulantes.

El viaje de ida a Moscú demandará alrededor de 16 horas y arribará a la capital rusa a las 18:30 (hora local) de mañana, teniendo en cuenta la diferencia horaria de seis horas.

El tiempo de carga en Moscú aún no está precisado, pero se estima que el avión permanecerá entre cuatro y seis horas en el Aeropuerto Internacional Sheremétievo, donde deberá completar la recepción de las vacunas y cumplir con los trámites aduaneros.

Está previsto que el vuelo aterrice nuevamente en Buenos Aires el jueves 24 antes de mediodía, aunque las fuentes advirtieron que, debido a la compleja logística, podría sufrir retrasos.

Las vacunas serán embaladas en cajas especiales capaces de garantizar una temperatura constante de entre 2 y 8 grados para su conservación.

Télam