Paraguay: El lago rosa contaminado que preocupa hasta a Leonardo Di Caprio

0
571

A simple vista, el paisaje podría captar la atención de cualquier turista ávido de nuevas experiencias. Pero la realidad a orillas del Río Paraguay es otra. La laguna Cerro, en la ciudad paraguaya de Limpio (a 30 kilómetros de Asunción), está marcadamente dividida en dos partes: una rosa y otra azul. Una emite mal olor y la otra, no. 

El lago quedó separado por la construcción de un terraplén para el paso de camiones que van o vienen de las fábricas locales. Hace varios meses, la gente comenzó a advertir el cambio de color del agua de un solo lado del camino, así como la mortandad de peces y aves.

La repercusión fue tal entre los lugareños, que acudieron a las autoridades ambientales para que tomaran muestras de agua. En principio todo era misterio, dudas, confusión… hasta que llegó la respuesta que nadie quería escuchar.

Francisco Ferreira, técnico del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas, de la Universidad Nacional de Asunción, analizó las muestras y aseguró que “el color que presenta el agua se debe a la presencia de metales pesados como el cromo y zinc, los cuales son utilizados de manera ordinaria en el curtido de pieles”.

Efectivamente, la curtiembre Waltrading SA se ubica en una orilla de la laguna y fue apuntada por los vecinos de la zona como la principal responsable de la situación. 

“Hace tres meses que murieron todos los peces de la laguna, miles y miles”, dijo una lugareña de nombre Herminia. Y agregó: “El olor fue inaguantable y nos arrasaron las moscas, y desde hace un mes murieron las garzas y se puso todo de este color rosa”.

La imagen aérea del lago, tan evidente y marcada, trascendió fronteras y llamó la atención de organismos protectores del ecosistema y hasta del actor Leo Di Caprio, también activista ambiental, quien publicó una foto de la laguna en su cuenta de Instagram.

Según el portal Última Hora, este sábado los vecinos volvieron a protestar contra la curtiembre, que sigue trabajando pese a los reclamos.

Con banderas paraguayas y leyendas alusivas, explotaron bombas para exigir una solución definitiva contra la contaminación. 

Rosa Morel, fiscalizadora del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sustentable, le confirmó al sitio ABC: “Hay una curtiembre detrás y definitivamente es la curtiembre la que contamina“.

Morel dijo que en una visita previa, los expertos constataron la existencia de una tubería que proviene directamente de la fábrica y vierte desechos en la laguna. Y señaló que la principal exigencia de las autoridades a la compañía es que construya una planta de tratamiento para los residuos.

Lo positivo es que el pequeño lago no tiene conexión con los demás espejos de agua que existen en la zona por la larga sequía que aqueja a la región, que además redujo a niveles críticos el nivel normal del río Paraguay, por donde circulan unas 3.000 barcos y barcazas que unen los puertos de Paraguay, Bolivia, Brasil y Argentina.

“Evidentemente se arrojaron desechos tanto orgánicos como químicos. Hay una mezcla. Los desechos de las industrias deben ser separadas antes en una planta de tratamiento”, concluyó la funcionaria.

Clarín