Murió el “Lobo” Fischer, leyenda del fútbol argentino

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A los 76 años falleció el delantero misionero, Rodolfo José Fischer, goleador emblemático de San Lorenzo en aquel recordado equipo denominado Los Matadores, campeones invictos en 1968. El obereño se inició en Atlético Oberá. Estaba radicado en Buenos Aires.

Se apagó la luz de una estrella del fútbol argentino. Un día triste para el fútbol misionero. Roberto “Lobo” Fischer murió a los 76 años, luego de luchar contra la enfermedad que lo aquejaba hace tiempo.

El “Lobo” había nacido el 2 de abril de 1944. Su padre era brasileño y su mamá descendiente de rusos. “Tuve una infancia muy bonita, Oberá era un pueblo pequeño, hoy en día es una ciudad. La plaza en medio de la avenida era nuestro campo de fútbol. Jugábamos todos los chicos del barrio. Nunca me olvidé de aquellos árboles donde aparecían animales, una vez todos corrimos detrás de un puercoespín”, había recordado Fischer, uno de los más grandes de San Lorenzo y Botafogo, en una entrevista con Carlos Emilio Bikic hace un par de años.

Su apodo, “Lobo”, surgió de un fan de San Lorenzo, delegado de las divisiones inferiores, según él mismo lo contó: “Yo era su ídolo. Un día me dijo ‘Lobo’ e hice dos goles contra Banfield. Al día siguiente llegó con una bandera de 50 metros de largo que decía ‘dale Lobo’. En el otro juego volví a anotar y él duplicó la longitud de la bandera. Y así fue, cuando entraba en el campo los aficionados cantaban ‘ahí viene el Lobo, montado en una escoba, es el ciclón que está de moda’”.

A los 16 años el “Lobo” ya jugaba en la selección obereña y a los 17 fue goleador del campeonato provincial que se jugó en Posadas. Amó el fútbol desde pequeño. Y la tierra colorada quedó atrás cuando fue a Buenos Aires porque tenía un tío que vivía allá y fue quien cuando él llegó a la capital lo llevó a hacer una prueba en San Lorenzo. Su debut en primera división con San Lorenzo fue en 1965. Vistió la camiseta azulgrana desde el 65 al 72 y del 77 al 78, y fue campeón con Los Matadores del 68 y el San Lorenzo del 72. Además, fue dos veces goleador del fútbol argentino: Metro 68 y Nacional 69. En Argentina también jugó profesionalmente en el Club Sarmiento de Junín, donde se retiró.

En San Lorenzo marcó 141 goles en 272 partidos y es uno de los máximos goleadores en la historia del club, también fue máximo artillero del Botafogo en la Copa Libertadores y ganó el ascenso a primera división con Sarmiento. También tuvo un par de experiencias en Brasil, donde defendió los colores de Botafogo (1972-1976) y de Vitoria. Y en 1979, tras su segunda etapa en Boedo y antes de recalar en Junín, jugó para Once Caldas de Colombia.

Su olfato goleador también lo llevó a jugar para la Selección argentina con la que jugó 35 partidos, entre 1967 y 1972, marcando 12 goles. El “Lobo”, en uno de los datos curiosos de su presencia en la selección, fue el primer futbolista citado a la selección argentina que actuaba en el exterior, en el Botagofo.

Quiso el destino que en el anteúltimo partido que jugaría por Argentina, marcara cuatro goles. Esto sucedió el 18 de junio de 1972, en ocasión de enfrentar al seleccionado de la CONCACAF, en el marco de la Copa Independencia jugada en Brasil. Ese día conquistó el primero a los 26 minutos del primer tiempo y los otros tres en el complemento, 22’, 35’ y 40’ minutos.

Volvió a Oberá

Fischer residía en Monte Grande (Provincia de Buenos Aires), pero visitaba cada tanto a Misiones, su tierra natal, donde los fines de semana despuntaba el vicio jugando con los amigos en una quinta ubicada en San Martín, localidad muy próxima a Oberá.

Pese a sus años, el “Lobo” corría y pedía la pelota. Mostrando su excelente condición física, su personalidad y potencia.

En una de esas tardes de los días sábados misioneros se animaba tirar la famosa “bicicleta” dejando a los rivales en el camino, tal como lo hacía cuando con la azulgrana se ganó el cariño de los “Gauchos de Boedo”, que lo convirtieron en leyenda.

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