Julian Björklund, es el nuevo subsecretario de Servicios a la Ciudadanía

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La subsecretaría de Servicios a la Ciudadanía, creada en 2020 surge para garantizar la protección, el goce efectivo de los derechos y las libertades de los grupos minoritarios de las comunidades minoritarias y disidentes.

La Subsecretaría de Servicios a la Ciudadanía, nació en el año 2020 como un puente para acercar a la comunidad con el Gobierno Provincial brindando seguridad, equidad y respeto por los Derechos Humanos de las comunidades minoritarias y disidentes.

Al frente de esta área se encuentra Julian Björklund,oriundo de Oberá, profesor de Química y director de la rama secundaria en el Instituto Carlos Lineo de la misma localidad. En una entrevista que brindó a Canal 12 en los últimos días, el flamante subsecretario comentó un poco más acerca de los objetivos y prioridades que tendrán lugar durante su gestión.

En ese sentido manifestó: “Comenzamos a armar la idea de la ciudadanía para poder hacer de la defensa de los derechos de las minorías una prioridad para el Estado Provincial. Arrancamos este 2021 con presupuesto y con todas las ideas y los proyectos en marcha”.

Esta subsecretaría tiene como objetivo liderar la formulación, implementación y evaluación de políticas públicas orientadas a garantizar la protección, el goce efectivo de los derechos y las libertades de los grupos minoritarios.  Así como también la implementación oportuna y eficiente de políticas públicas que impacten el desarrollo y la equidad de los grupos étnicos, minorías y poblaciones vulnerables, en materia de derechos humanos, democracia, participación, seguridad y convivencia ciudadana.

En cuanto a los ejes principales de gestión para este año,Björklund explicó que, “en principio la subsecretaría va a trabajar en conjunto con el observatorio de violencia, y la sede central será en la localidad de Oberá”. Esto último surge como iniciativa para descentralizar el aparato del Estado Provincial de la ciudad de Posadas.

Sobre la primera acción que pretenden realizar, el subsecretario manifestó: “tenemos pensado realizar el relevamiento de la comunidad LGBTIQ+ de la provincia para ver en qué situación estamos; pero también para poder conocerlos y de ese modo acercarles todas las herramientas que tiene el Estado para garantizar el cumplimiento de sus derechos”.

En esa línea agregó que, actualmente, “estamos armando los equipos que van a asistir a las municipalidades del interior, porque hay muchas municipalidades que no tienen una dirección de género o de diversidad que pueda abordar las problemáticas de estas minorías. Entonces, nosotros vamos a armar los equipos profesionales de asesoramiento y los vamos a llevar al interior”.

Por otra parte, declaró que también están trabajando varios proyectos de acompañamiento y actuación ante distintas situaciones, para acercar a las personas que están atravesando una situación compleja a los organismos del Estado que se encargan de solucionar la problemática que el ciudadano esté atravesando.

Para poner en marcha este organismo la idea es armar tres equipos de trabajo que se ocupen de las tres zonas de la provincia (Norte, Centro y Sur) y que esos equipos puedan visitar las distintas municipalidades, para realizar un trabajo articulado con ellas.  

En Argentina, casi todas las personas trans viven en la pobreza y la indigencia. Muchas de ellas fueron expulsadas de sus hogares durante su juventud porque sus familias rechazan su identidad de género.  La población trans es estructuralmente pobre porque se encuentra sistemáticamente excluida de los sistemas formales de educación, lo que la excluye de los mercados formales e informales de trabajo. Como consecuencia directa de este hecho, el 90% de las mujeres trans subsiste ejerciendo el trabajo sexual. Sometidas a tres dimensiones de opresión por su condición de mujeres, trabajadoras sexuales y trans, este colectivo tiene una esperanza de vida de entre 35 y 41 años.

Para atender a esta problemática, desde la Subsecretaría pretenden crear un sistema de becas para que los miembros de este colectivo puedan terminar sus estudios obligatorios, y también puedan acceder a estudios superiores y de ese modo, de a poco, ir saldado la deuda que se tiene con la comunidad.